ECONOMÍA MUNDIAL DEL SECTOR PESQUERO - JULIO 2019

Fecha: 

Miércoles, Julio 3, 2019

ECONOMÍA MUNDIAL DEL SECTOR PESQUERO

 

La incertidumbre frena el comercio en 2019, pero es probable que la calma sea efímera

 

Las tendencias de producción para las pesquerías de captura y acuicultura continúan divergiendo en 2019. La disminución esperada del 3,4 por ciento en las capturas silvestres reducirá aún más la participación del sector en la producción total, ya que las cosechas acuícolas continúan aumentando a un ritmo constante, alrededor de 4 por ciento anual. La oferta de bacalao, caballa y pulpo es limitada, mientras que una cuota reducida de anchoveta en Perú se traducirá en una disminución de los desembarques de esta importante pesquería. Se reportan capturas relativamente más abundantes en la pesquería de barrilete del Pacífico Occidental y Central, una fuente clave de materia prima para las conserveras de atún. Mientras tanto, la producción acuícola en los últimos años se incrementó para casi todas las especies importantes, aunque la demanda está superando a la oferta de muchos productos bivalvos y se vislumbran menores cosechas de camarón, lubina y dorada.

 

Los indicadores que miden el estado de la economía mundial apuntan a la desaceleración del crecimiento del comercio en 2019 y a compradores indecisos al tiempo que se vive una atmósfera de incertidumbre política. Los efectos de estas tendencias repercuten en las estimaciones del comercio de productos pesqueros para 2019. Se espera para el año completo una expansión plana o mínima en el valor total de exportación, en contraste con los fuertes aumentos de los últimos dos años. Los aranceles introducidos por China y los Estados Unidos de América en una serie de productos básicos inevitablemente tuvieron un impacto visible en los flujos comerciales entre estos dos socios comerciales, mientras que la resistencia de las empresas a asumir riesgos, porque la situación puede cambiar en cualquier momento, es otra consecuencia menos directa pero más generalizada de la guerra comercial. En el Reino Unido, la posibilidad de que haya un Brexit sin acuerdo el 31 de octubre es cada vez más seria y, por lo tanto, se insta a las empresas a prepararse para ello. La industria del salmón escocés expresó su preocupación porque las medidas del gobierno son consideradas insuficientes, teniendo en cuenta el alcance de una posible interrupción de las redes de transporte y los procedimientos de exportación.

 

El Índice de Precios de Productos Pesqueros de la FAO (FPI) más reciente refleja la divergencia continua de precios para las especies de captura y de cultivo. Mientras que el subíndice de pesca de captura se sostiene a niveles casi récord, el subíndice de acuicultura cayó a niveles nunca vistos desde 2016. Este contraste apunta a las pronunciadas diferencias en la disponibilidad de oferta, pero también a la relativa falta de integración entre mercados para las especies de cultivo y silvestres más importantes. Aunque existe un grado limitado de sustitución entre las especies cultivadas y algunas especies silvestres en el segmento de pescado blanco, las especies con estatus alto, como el bacalao, generalmente están muy bien protegidas de la competencia de precios de las alternativas de cultivo. Para otras especies silvestres clave, como los cefalópodos, la acuicultura no ofrece competencia alguna.

 

Los ingresos por exportación de muchos de los principales proveedores mundiales de productos pesqueros están listos para recibir un golpe en 2019, pero otros se beneficiarán de oportunidades adicionales. Es probable que China registre una caída en las exportaciones debido a los obstáculos y costos que enfrenta para acceder al mercado estadounidense, pero esto beneficiará a otros proveedores como Vietnam, que puede ofrecer a los compradores estadounidenses productos similares sin carga arancelaria. Además, la fortaleza del mercado mundial del salmón respaldará un mayor crecimiento de los ingresos para Chile y Noruega, y este último también verá ganancias para una variedad de especies silvestres, particularmente el bacalao. Del lado del mercado, los países en desarrollo aumentarán nuevamente su participación en el valor de las importaciones totales en relación con las economías desarrolladas, a un estimado 33 por ciento. China tendrá un incremento sustancial en las importaciones de productos pesqueros, impulsado por mayores volúmenes de pescado blanco y camarón. La UE28 y los Estados Unidos de América probablemente experimenten disminuciones marginales, mientras que Japón tendría un pequeño aumento.

 

Si bien se puede esperar que el rendimiento general de la industria de los productos pesqueros se debilite en 2019, muchos de los actuales impedimentos para el crecimiento son temporales y la opinión más común es que las condiciones económicas mundiales mejorarán en 2020. Aunque los resultados del Brexit y las negociaciones comerciales lideradas por Estados Unidos de América están lejos de ser claras, el fin de estas incertidumbres también será un factor estabilizador significativo en sí mismo. Sin embargo, también se han presentado escenarios considerablemente más pesimistas, y estas posibilidades incluyen un cambio general hacia políticas comerciales proteccionistas que serían severamente perjudiciales para los mercados internacionales de productos pesqueros. Otra preocupación es el potencial daño de las tensiones comerciales a los esfuerzos de sostenibilidad. Esto podría dirigir los volúmenes de pescado hacia fuera de los mercados cuyos estrictos requisitos de sostenibilidad regulatorios y orientados al consumidor han sido el catalizador de mejoras en las prácticas de gestión de la pesca en muchos países proveedores.

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