BRASIL: ESTUDIO REVELA QUE CASI EL 20% DE LAS ESPECIES ESTÁN MAL ETIQUETADAS

Fisheries Reaserch publicó el primer estudio de etiquetado de pescado en Brasil mediante  
pruebas de ADN donde se concluye que más del 17% de las especies muestreadas estaban etiquetadas  
erróneamente. Según Oceana Brasil, entre las razones de esto se encuentra desde una simple confusión de  
nombres hasta el intercambio de especies por otras de menor valor o menos deseables por parte del  
vendedor. En el informe se explica que hasta hace poco tiempo Brasil carecía de una lista oficial de nombres  
de especies comerciales, lo que perjudicaba el control del etiquetado de los productos pesqueros. Recién  
en 2015, el país adoptó una lista que emparejaba el nombre común de un pez con una designación de  
especie científica. Se entiende que este estudio servirá de impulso para abordar este problema en Brasil. La  
experta en fraude de productos pesqueros y científica de Oceana, Kimberly Warner, se mostró muy  
conforme con saber que “el gobierno de Brasil ha adoptado el monitoreo de ADN de sus productos  
pesqueros comerciales y nombres estandarizados, como muestra este estudio". Para esta investigación se  
utilizaron 255 productos pesqueros confiscados por oficiales del gobierno en 14 estados brasileños y  
productos importados de ocho países. De las 200 muestras identificadas con éxito al nivel de las especies,  
44 resultaron estar mal etiquetadas. La especialista remarcó que "permitir que varias especies se vendan  
bajo un nombre parece promover el etiquetado erróneo", ya que el marcado múltiple fue el caso más común  
en que un nombre comercial se correlacionó con múltiples especies similares. La organización ecologista  
sostiene que la tasa de fraude en Brasil se condice con en el promedio global (en 2016 se concluyó que  
cerca del 20% de 25 000 muestras de pescado de todo el mundo fueron etiquetadas incorrectamente).  “Las  
especies mal etiquetadas son a menudo pescados caros que se sustituyen subrepticiamente por especies  
más baratas, menos deseables o menos saludables. Esto es malo para los consumidores y dificulta que los  
científicos y los funcionarios supervisen y hagan cumplir adecuadamente las leyes de ordenación pesquera  
sostenible”, denuncia Oceana.
 

Fecha: 

Jueves, Julio 20, 2017 - 07:45